Cómo ayuda una banda sonora a una película. Segunda parte


Hace un par de meses publiqué esta entrada en la que comentaba algunas de las funciones que puede cumplir la banda sonora en una película. Hoy continuo, ampliando esta lista:

Tono general de la película

Es frecuente encontrar en el inicio de un film un tema que marca el tono general de la película. Como espectadores, esta música nos ayuda a alcanzar un determinado estado emocional (tristeza, excitación, miedo, serenidad…), y estar más receptivos ante la historia que se nos va a contar.

El tema principal de Forrest Gump (1994), compuesto por Alan Silvestri, cumple con esa función, pues posee una singular mezcla de inocencia y belleza, lo que conecta a la perfección con la historia. No es un tema que suene muchas veces, pues Robert Zemeckis recurre a muchísima música preexistente (pop y rock), pero es suficiente para contextualizar el film.

Caracterizar un personaje

La música nos ayuda a entender las características psicológicas de un personaje (valentía, maldad, inocencia, locura…) y a menudo encontramos que el leitmotiv cumple con esa función.  El leitmotiv es un tema musical que se asocia a un personaje o concepto, sonando siempre que éste aparece en pantalla o se le alude. Es un recurso procedente de la ópera decimonónica que estuvo presente en la música cinematográfica desde la época de Korngold.

Veamos un ejemplo de Raiders of the Lost Ark (1981). El leitmotiv de Indiana Jones se basa en un diseño ascendente por grados conjuntos combinado con saltos de cuarta, que se asocian fácilmente con la idea de la fuerza, la valentía y el triunfo. Si además lo tocan unas trompetas, como es el caso, el carácter heroico se refuerza. El tema de Indiana Jones caracteriza claramente al personaje, y a menudo lo escuchamos en el momento en el que el protagonista acaba saliéndose con la suya:

Ayudar a construir la narración

La música puede dar una información que las imágenes omiten, o completarla. Es decir, a veces la música hace una contribución narrativa. En este ejemplo de Jaws (1975), nuevamente de John Williams, el leitmotiv asociado al escualo suena siempre que éste ataca. Eso permite distinguir al espectador entre un chapoteo inocente en el agua y un ataque real. Nótese que el famoso tema no suena hasta que el tiburón aparece de verdad. Además, el compositor lo utiliza casi siempre en los planos de las imágenes subacuáticas, lo que cumpliría además con la función de localización.

Crear estado de ánimo en el espectador

The Green Mile (1999) es una película que mantiene un estado de ánimo muy similar en toda ella. La idea es que algunas de las cosas más bellas de este mundo son destruidas por culpa de nuestros prejuicios y nuestra negligencia. La música de Thomas Newman sostiene esta increíble historia contada desde el presente, manteniendo un carácter muy similar a lo largo de toda la película.

Preparar para un susto / o no

En el cine de terror es habitual que la música sea utilizada para crear tensión, preparando al espectador para una determinada escena, aún cuando las imágenes no la sugieran aún. En el siguiente ejemplo de The Shining (1980), Danny pasea despreocupadamente con su triciclo por el hotel, mientras escuchamos a Penderecki. El niño no tiene miedo, pero el espectador sí, pues sabe que algo va a suceder.

En otras ocasiones, la música solo aparece en el momento de la escena de terror, sincronizándose con las imágenes, lo que contribuye al sobresalto del espectador. Este es el caso de la siguiente escena de Exorcist III (1990).

Música que no empatiza con las imágenes: parodia / horror

A menudo encontramos escenas triviales acompañadas de una música excesiva. Es frecuente en el cine de animación, y provoca situaciones divertidas. En Despicable me (2010) los minions entran al supermercado mientras suena una música (Zimmer, Pereira y Williams) más propia de un hallazgo sobrenatural, con el uso de coros y campanas tubulares, lo que supone un auténtico cliché cinematográfico. La escena de la bebida gaseosa mantiene asimismo ese carácter excesivo, provocando la risa del espectador.

En el extremo contrario estaría el uso de una música infantil en una escena de horror. El resultado es radicalmente distinto. Jerry Goldsmith utilizó este recurso en Omen (1976) para la escena de la muerte de la niñera, que acompañó con una música inocente, más propia para la escena infantil que precede el suicidio, y que no encaja con el momento de la muerte. Esta falta de correspondencia produce un resultado sobrecogedor.

Crear la resolución de la historia / o no

En Inception (2010), tras unos minutos de climax, donde parece que va a resolverse finalmente la historia, la música reduce su instrumentación y reaparece un material en notas largas en la cuerda aguda, que elimina cualquier sensación conclusiva. Mientras, vemos la extraña peonza que continúa girando, cuyo plano se corta abruptamente, impidiéndonos conocer el final de la historia. La música es de Hans Zimmer.

Y hasta aquí mi lista. Espero que os haya gustado.

 

 

COMPÁRTELO
Tweet about this on TwitterShare on Google+Share on Facebook0
0 comentarios

¿Te has quedado con ganas de más?

Únete a mi lista de correo y recibirás en tu email contenidos interesantes y de calidad sobre música. Además
podrás descargarte un montón de tracks de forma gratuita.

Responde

Tu correo electónico no será publicado. Los campos obligatorios estan marcados con un *






Comentario *

¡Hola! Me alegra verte por aquí. Antes de continuar tengo la obligación de explicarte que mi web utiliza cookies propias y de terceros. Si sigues navegando entiendo que aceptas mi política de cookies.